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16/07/2002

La filosofía deI Derecho de Norberto Bobbio. Cómo hablar de los derechos humanos sin fundamentarlos

Si hay en la actualidad un tema en el que convergen derecho, política, moral y teología, es el de los derechos humanos. En parte porque sobre ellos, aI menos genéricamente, se ha puesto de acuerdo Ia clase política internacional y Ia mayoría de Ia opinión pública. Por eso, un libro sobre derechos humanos, y escrito por el italiano Norberto Bobbio, es, en principio, un plato fuerte 1.

En España
La edición castellana de EI tiempo de los derechos ha sido hecha por la editorial de la Fundación Sistema, que es del Partido Socialista. De modo especial influyen en Sistema una serie de catedráticos de Filosofía del Derecho, como Elías Diaz y Gregorio Peces-Barba, quien prologa el libro. Este grupo ha aireado y difundido a Bobbio en España, cubriendo así un hueco que se advierte en el socialismo español: no hay, para el PSOE, ningún jurista español que reúna las cualidades de Bobbio.
La edición castellana está engrosada respecto a la italiana, con el añadido de otros artículos de circunstancia, una especie de miscelánea. En total, catorce artículos, de los cuales la mitad se refieren de modo específico a los derechos humanos.

Con fundamento y sin él
En la cuestión de los derechos humanos, la pregunta definitiva, esencial, es ésta: ¿ Es posible encontrar un fundamento para los derechos humanos? Los derechos humanos valen; pero, ¿ por qué valen?
Es bueno aclarar desde ahora que, si se respetan los derechos humanos aun sin conocer su último fundamento, la cosa no está nada mal. El hecho de que se niegue un fundamento no equivale a que se nieguen los derechos humanos. También es posible que se afirme solemnemente un fundamento y luego, en la práctica, los derechos no sean reconocidos. Pero, por lo mismo, se comprende que lo mejor es fundamentarlos y reconocerlos adecuadamente.
Bobbio, de forma honesta, no oculta su postura en ningún momento: niega la posibilidad de un fundamento absoluto de los derechos humanos; y niega que sea deseable ese fundamento, en el caso de que fuera posible dar con él. Más adelante se verá cómo lo argumenta, pero antes no está de más detenerse en la manipulación de la terminología que Gregorio Peces-Barba hace de todo este asunto en la introducción al libro.
"Me parece - dice - que existen entre los filósofos del derecho dos formas de aproximarse al tema: desde una ética de la autoridad y desde una ética de la razón. Las aproximaciones desde la ética de la autoridad son las que parten de un postulado previo dogmático o se basan en la autoridad de Dios, y entienden que la dignidad del hombre deriva de su condición de hijo de Dios (...). Por su parte, la perspectiva de las éticas de la razón es la de todas las concepciones laicas, desde el humanismo y la ilustración. Son las éticas de la libertad (...). De acuerdo con su trayectoria, Bobbio se situará en este segundo campo, y entre las dos opciones posibles, una ética abstracta o una ética racional, inserta en la historia, se alineará en la segunda" (p. 9).
Es de notar la manipulación de las palabras: de un lado autoridad, dogmático, abstracto; de otro, libertad, razón, historia. Hay que señalar, en honor de Bobbio, que el profesor italiano no cae en estos trucos bajos.

La argumentación de Bobbio
Para Bobbio, la búsqueda de un fundamento absoluto a los derechos humanos ha sido una ilusión, una comprensible ilusión durante muchos siglos. Contra esa ilusión, plantea cuatro dificultades.
Primera: derechos humanos es una expresión muy vaga, simplemente tautológica que, en el mejor de los casos, remite a valores últimos que no se demuestran, se asumen. Segunda: los derechos humanos son una clase variable; hay ahora derechos que antes no eran considerados así, y al revés; y todo seguirá cambiando. Tercera: además de mal definible y variable, la clase de los derechos humanos es heterogénea, con derec


Autor(es)

Rafael Gómez Pérez